jueves, 25 de octubre de 2007

Encuentro Nacional - Medios Alternativos y Comunitarios (MAC)

Caracas, 11 de noviembre de 2006
DECLARACIÓN POLÍTICA Y PROGRAMÁTICA

Somos un Movimiento Social

La comunicación alternativa ha comenzado a ocupar un papel sumamente importante en el mundo contemporáneo, gracias al incremento de las relaciones humanas y de la acción social colectiva y progresista que ha propiciado, y a su contribución en el rescate de la función social primigenia del hecho comunicacional: que no es otro que el mutuamente beneficioso compartir en común.


En la Venezuela actual, la que se esta transformando día a día, dando paso a un nuevo país, los Medios Alternativos y Comunitarios (MAC), con el impulso del proceso bolivariano, nos hemos constituido en un actor comunicacional referencial, especialmente para los grandes sectores populares antes excluidos de la vida nacional.

Los MAC, en esencia, conformamos un vigoroso y creciente movimiento social insurgente que se ha extendido en sus diversas expresiones (Prensa, Radio, Televisión, Digital) por toda la geografía nacional e imbricado con las luchas y los anhelos de nuestro pueblo. Es difícil concebir una iniciativa popular en cualquier municipio o parroquia del territorio patrio o en cualquier sector social sin la incidencia, de una forma u otra, de algún medio alternativo o comunitario. Ya se cuentan por miles estos instrumentos expresivos. Hemos avanzado un buen trecho en el intento por irradiar el quehacer comunicacional en el tejido social pero, ciertamente, el esfuerzo que tenemos por delante es mucho mayor, dirigido hacia la democratización de la comunicación y, por ende, hacia la profundización de la democracia.

Identificación con el proceso

Convencidos estamos quienes interactuamos en los MAC que en Venezuela se está edificando una nueva concepción societal que descansa en los principios de la igualdad de derechos, deberes y oportunidades; de la equidad, la solidaridad y la corresponsabilidad social; que estimula la participación y el protagonismo del pueblo y ubica al ser humano, inmerso en una relación armónica con la naturaleza, como el centro de la gestión pública.
Por tal razón, los MAC, mantenemos una identificación plena con la orientación estratégica del gobierno bolivariano, que esta dirigida, como explícita y soberanamente ha señalado el comandante Hugo Chávez Frías, hacia la construcción del socialismo del Siglo XXI, alternativa conceptualmente válida para oponerla a la barbarie capitalista neoliberal que nos impusieron y con la cual saquearon las riquezas de la nación y nos explotaron y humillaron como pueblo.

Por supuesto que este espíritu constructivo y transformador materializado en la acción del gobierno bolivariano, no cuenta ni contará nunca con la aprobación del imperialismo estadounidense, y la gestión bolivariana, mucho menos, gozará de la aceptación de las élites locales que usufructuaron al país a lo largo de las últimas décadas. El imperialismo y sus lacayos internos nunca van a cesar en su despropósito de arremeter contra la manifiesta voluntad de soberanía del gobierno y del pueblo venezolano. Para ellos, el ejemplo que Venezuela representa para el mundo oprimido debe ser contenido a todo trance. Es la orden de Washington, que por lo demás, es harto conocido, está urgido de fuentes energéticas que le permitan sostener su modelo de vida en extremo consumista y depredador, fuentes energéticas de las que nuestro país, precisamente es, si acaso, el mayor reservorio mundial. Para tal efecto han dispuesto de una aberrante política injerencista que comprende desde el chantaje diplomático, la presión económica, la subyacente amenaza militar hasta el consabido cerco mediático manipulador, desestabilizador y golpista.

Es la eterna y trágica historia de los pueblos nuestroamericanos, que las tantas veces que han intentado levantar un proyecto nacional autónomo siempre han tropezado con el obstáculo imperial. Los Siglos XIX y XX son testigos históricos excepcionales de esta pérfida trayectoria.

El pueblo venezolano, asumiéndose como sujeto político de su historia, en los últimos años, ha venido desarrollando una memorable confrontación con sus enemigos internos y externos. En este sentido la conducción de Hugo Chávez Frías ha sido certera e inteligente, abriendo un amplio haz de relaciones con los gobiernos y pueblos del mundo en particular con los de nuestro continente, entre los que destaca el hermano pueblo cubano. Los acontecimientos memorables del 27/28 de febrero de 1989; el 4 de Febrero y el 27 de Noviembre de 1992; el triunfo clamoroso y contundente del presidente Chávez el 6 de diciembre de 1998; la Constituyente y el referendo aprobatorio de la Constitución el 15 de diciembre de 1999; el 13 de abril de 2002; el 15 de agosto de 2004 con el referéndum aprobatorio del mandato de Chávez. Todas esas fechas son hitos de un proceso que aún no ha cerrado su ciclo histórico, que comienza una nueva fase en la transición después del 3 de diciembre de 2006 con el nuevo e indiscutible triunfo del comandante Hugo Chávez.

La lucha ideológica – comunicacional

Los sectores que adversan el proceso de cambios revolucionarios que se viene cristalizando en nuestro país, han sido capaces de apelar a los más deleznables mecanismos, entre los que resaltan: golpe de estado, desconocimiento de las instituciones, boicot económico, paros petroleros y empresariales, importación de paramilitares, instalación de guarimbas, atentados terroristas, presiones internacionales, campañas mediáticas desestabilizadoras y secesionistas, etc., hasta la inducción al magnicidio sin importarles las terribles consecuencias que tan dislocadas acciones pudieran generar.

Pero, con todo, es en el ámbito ideológico – comunicacional donde la acción de los adversarios del proceso bolivariano se hace sentir de manera persistente, reproduciendo permanentemente las ideas y los valores de la decadente pero aún sólida ideología capitalista. Estos sectores han sido derrotados políticamente pero aún mantienen cierto hálito histórico. Y ello es posible precisamente por el inmenso poder mediático que conservan, con el que controlan no menos del 70% de la producción mediática que se genera en el país.

El imperialismo estadounidense y la oposición derechista, a través de las grandes empresas mediáticas privadas locales, de las agencias monopólicas informativas internacionales y de la industria cultural en general, cada día hacen gala de su potencial comunicacional, instrumentando estrategias que van desde la sobresaturación noticiosa banal y estupidizante, la espectacularización de la información, la invisibilización de realidades, la descontextualización noticiosa, el sobrerimensionamiento de hechos socialmente negativos hasta la emisión de propaganda subliminal, en función de los propósitos regresionistas de las élites que anhelan retornar al poder.

Las grandes empresas mediáticas olvidándose de su condición de entes privados pero con responsabilidad pública, abandonan su función de intermediación de la información para inclinarse por una postura militantemente oposicionista. Utilizan el medio para mentir, para falsear la realidad, para manipular la información, para imponer una realidad virtual que responde a una determinada concepción político – ideológica que en pocos casos es advertida y, en consecuencia, es presentada como expresión de verdad indiscutida. Su verdad parcial pretenden imponerla como la verdad del colectivo nacional. El sector privado mediático actúa como si el derecho a expresarse fuese privativo de quienes tienen la propiedad de los medios; confundiendo, interesadamente, libertad de expresión con libertad de empresa.

Todos tenemos derecho a estar informados, a informar y a expresar libremente nuestras ideas u opiniones, en función de actuar como sujetos de cambio social y de progreso tanto en nuestro entorno social inmediato como global. Esta es una conquista histórica de los pueblos. En la sociedad democrática estos derechos son fundamentales. En la Venezuela actual, donde estamos construyendo la democracia bolivariana, participativa y protagónica, estos son derechos constitucionales irrenunciables para todos quienes integramos la comunidad nacional.

Democraticemos la comunicación

Ante esta conducta mediático – empresarial, la gran mayoría del pueblo venezolano tiene un reto: democratizar la comunicación, es decir: crear las condiciones para la participación de todos en la producción, distribución y consumo de mensajes mediáticos. La gran masa no debe ser sólo consumidora de mensajes, mucho menos mantener una postura acrítica frente a los mismos. Por el contrario, fundamentándose en el principio de la democracia participativa que postula la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (CRBV), ahora se impone una acción protagónica en el hecho comunicacional, en íntima correspondencia con el proyecto socio – político en construcción.

El esquema comunicacional tradicional que se sustenta en la “metáfora del tubo”, según el cual la comunicación es algo que se genera en un punto, se lleva por un conducto (o tubo) y se entrega al otro extremo, no tiene fundamento. Está desfasado. Esa concepción tradicional, aún dominante, asume el hecho comunicacional como una relación en la que debe existir un emisor (activo) y un receptor (pasivo). No tiene, por lo tanto, consonancia con la dinámica y la esencia de la nueva Venezuela que esta insurgiendo.

La concepción revolucionaria parte de considerar la comunicación como un proceso que se desarrolla en las relaciones humanas, entre una pluralidad de sujetos y de intereses sociales no antagónicos, activos y copartícipes críticamente; entre constructores de una verdad producida por todos.

Este es el modelo que nos guía como referente comunicacional. Esta es la concepción que alimenta al movimiento de medios alternativos y comunitarios (MAC). La idea es construir una comunicación, parafraseando la conocida frase: con el pueblo, para el pueblo y por el pueblo. Una comunicación alternativa que sirva de réplica, de contrapeso al mensaje ideológico del sector mediático empresarial (agrupado en la Cámara Venezolana de la Radio y la Televisión y en el Bloque de Prensa Venezolano), cabeza de playa de la ofensiva imperialista y sus lacayos locales para obstruir al gobierno bolivariano y destruir la esperanza del pueblo venezolano de forjarse una patria digna y soberana.

Proponemos la Misión Comunicación

En esta batalla de las ideas. En esta puja ideológica que envuelve la actual coyuntura venezolana, se impone el lanzamiento de la Misión Comunicación, orientada, ni más ni menos, hacia la construcción de una sociedad de la comunicación que rompiendo con los esquemas tradicionales sea capaz de cimentar un nuevo paradigma, involucrando a todo el pueblo en el quehacer comunicacional, ingrediente básico para coadyuvar a la fragua de una conciencia colectiva, crítica y revolucionaria del pueblo venezolano.

Para la siembra comunicacional que implica la materialización de la Misión, se hace necesario una alianza estratégica del aparato comunicacional estatal con el amplio movimiento que incorpora a la diversidad de medios radiofónicos, impresos y electrónicos alternativos y comunitarios que operan en toda la geografía nacional. Alianza estratégica destinada, en primer lugar a la defensa de la patria, a denunciar y desenmascarar al imperialismo, a promover la acción gubernamental, a contribuir con la concreción del nuevo proyecto de país contemplado en la Constitución Bolivariana; a perfilar una conciencia crítica en el seno del pueblo, y a propiciar la incorporación masiva de los movimientos sociales, de los consejos comunales, en la construcción del nuevo modelo comunicacional. Este esfuerzo requiere la acción mancomunada, sinérgica, de la sociedad y el Estado, del pueblo y del gobierno bolivariano.

La Misión Comunicación consiste en la incorporación masiva del pueblo al quehacer comunicacional. El propósito es que confluyan un amplio haz de fuerzas sociales y políticas en la gran gesta colectiva por socializar la comunicación, lo cual pasa por democratizarla, por hacerla accesible al pueblo. Pero más que eso, por la reconstrucción de la práctica comunicacional de tal manera que, literalmente, todo el pueblo participe, se active, se involucre en una nueva relación social comunicacional.

La idea es que en cada cuadra, en cada barrio, en cada caserío, en cada Consejo Comunal, en cada urbanización, en cada comunidad, en cada escuela, liceo, universidad, instituto educacional, empresa, fabrica, taller, instituto dispensador de salud, en cada espacio de actividad cultural, deportiva, recreativa, laboral, en los distintos espacios donde actúan las Misiones, en los locales de Mercal, Vuelvan Caras, Barrio Adentro, etc., en fin, en todos los espacios donde se manifieste la vida social de los venezolanos, debe surgir o desarrollarse un medio o canal de expresión que recoja sus experiencias, sus reflexiones, sus propuestas, el acontecer comunal, local, municipal, regional, nacional, o internacional. Toda información, opinión, noticia que pueda enriquecer y cultivar el conocimiento de las mujeres y hombres, niñas y niños, jóvenes y adolescentes que conforman al pujante y protagónico pueblo venezolano. Un periódico, una hoja impresa, un dazibao, un mural, una cartelera, un parlante, un megáfono, una emisora de radio, una emisora de televisión, un programa de radio o televisión, una página Web, un blog, un portal. Es decir, recurriendo a la inventiva humana, propiciar cualquier mecanismo a través del cual puedan manifestarse las inquietudes de los ciudadanos.

De esta manera se le esta dando cabida a una comunicación multidireccional, real, interactiva, en la que todos los ciudadanos tengan la oportunidad de expresarse. Todos podrán ejercer el derecho a comunicarse y a participar activamente del hecho comunicacional.

La Misión Comunicación es la incorporación de todo un pueblo a la guerra mediática que le han declarado los sectores desplazados del poder al Estado y a la sociedad venezolana, cuya respuesta no puede ser otra que la asimétrica guerra popular comunicacional.

Posición de alerta ante la coyuntura electoral

Quienes activamos en los MAC, como patriotas venezolanos que somos, comprometidos con los propósitos de redención social que motiva a la gran mayoría de nuestro pueblo; como movimiento social que lucha por rescatar el hecho comunicacional para devolverlo al servicio real de las relaciones humanas y como revolucionarios que asumimos la necesidad de propiciar los cambios estructurales que requiere la sociedad venezolana para dar el salto, en conjunción con los hermanos pueblos nuestroamericanos y con todos los pueblos oprimidos del mundo, en procura de una mueva civilización, la civilización humanista, socialista, que permita salvar el planeta tierra de la catástrofe a que lo conduce la barbarie consumista, capitalista, neoliberal. No podemos permanecer indiferentes ni mucho menos adoptar una posición ambigua ante la coyuntura electoral que actualmente se desarrolla en el país.

La actual no es una coyuntura electoral cualquiera, en ella está en juego el destino de la Patria y el futuro de las nuevas generaciones. En esta coyuntura electoral se sintetiza la contradicción fundamental que históricamente ha caracterizado a la sociedad venezolana. Imperialismo versus nación – pueblo venezolano. Imperialismo y oposición derechista por un lado y, por otro, pueblo y Patria digna y soberana. Aquí no caben posiciones mediatintas ni ambigüedad de ninguna naturaleza. Ésta contradicción fundamental expresa y resume dos concepciones contrapuestas de la vida, de la economía, de las relaciones sociales y, por supuesto, también de la comunicación social.

Los MAC, naturalmente y con sumo gusto, nos sumamos con toda nuestra pasión y nuestra experiencia a la gran tarea política de alcanzar la meta de los 10 millones de votos, que para nosotros son 10 millones de voces y de conciencias a favor de la candidatura bolivariana por la reelección presidencial del comandante Chávez, expresión clara, diáfana y transparente de las aspiraciones y anhelos de las grandes mayorías de nuestro pueblo.

Conscientes estamos que ésta candidatura cuenta con el respaldo mayoritario de los venezolanos. Las encuestas serias, tanto nacionales como extranjeras así como el sentimiento que se palpa por las calles y poblaciones del país así lo registran. Sin embargo, también, observamos que quienes adversan la candidatura del comandante Chávez, que quienes lideran la candidatura oposicionista derechista, que quienes representan en nuestros país la postura imperialista, no tienen la más mínima disposición de aceptar, en buena lid, los resultados electorales si estos no son de su preferencia. Todo indica que tienen montada una conspiración en correspondencia con lo que ha sido su conducta política en estos últimos años, como que quieren reeditar las acciones insurrecciónales que tanta angustia y desasosiego le significaron al pueblo venezolano.

Todavía están frescas en la memoria colectiva del venezolano el golpe de Estado que propiciaron en abril del 2002, los paros petroleros y empresariales, las guarimbas, la importación del criminal paramilitarismo colombiano, la conducta adoptada ante el referéndum revocatorio en el que gritaron fraude que nunca pudieron demostrar. En fin, tantas acciones deleznables y desaguisados que denotan el talante antidemocrático de sus promotores. Pero, más aún, yendo al fondo de los hechos, lo que evidencian es la clara comprensión que tiene esta clase social, de que ha venido siendo desplazada del poder; que sus privilegios y prerrogativas, así como la presencia imperial, se diluyen irremediablemente, sin vuelta atrás, por los contundentes golpes políticos asestados por el binomio Pueblo - Fuerza Armada.

Así mísmo, sigue presente en el imaginario de los venezolanos la triste y reprochable, pero entendible posición adoptada por las grandes empresas mediáticas privadas. Fue una posición de clase, de defensa desesperada de un orden social que se les evapora y que, obviamente, añoran entrañablemente. Fueron los grandes medios privados los soportes fundamentales de la estrategia y conspiración golpista. Sus propietarios, ejecutivos, periodistas, columnistas, analistas, conductores de programas, etc. (salvo contadas excepciones) se convirtieron en adalides de la confrontación política. Las empresas mediáticas suplantaron a los partidos. Y, naturalmente, con la derrota de la conspiración sobrevino la de los medios. La credibilidad de los medios, que es su gran valor, a través de la cual difunden sus mensajes y venden los productos de sus anunciantes, se resquebrajó. Estos medios que antes tenían una gran aceptación popular, cada día disminuyen en las preferencias de los lectores, oyentes y espectadores venezolanos.

Ahora, cuando se avecina el 3 de diciembre y días subsiguientes, estaremos atentos ante la orientación que adopten las empresas mediáticas privadas en el manejo de la información. De persistir en el manejo sesgado, interesado, avieso, tal cual como lo hicieron en las circunstancias anteriores, propiciando el golpismo y la conspiración, deben ser objeto de las medidas sancionatorias más firmes, contempladas en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela y en las leyes venezolanas. La expropiación y el traspaso de estos medios bajo el control y dirección de los trabajadores y del pueblo organizado debe ser una decisión a considerar por las autoridades correspondientes. La benevolencia del pasado ya no tiene razón de ser dada la fortaleza del proceso revolucionario venezolano. De tal manera que la conducta que asuman las empresas mediáticas en estos días por venir ha de ser indicativo de la política a seguir por parte del gobierno bolivariano. Frente a un cerco mediático propiciado por el imperialismo y sus representantes, se impone la respuesta contundente del pueblo y del gobierno bolivariano revolucionario.

Los MAC que ya supimos adoptar una posición de defensa del proceso bolivariano, de la democracia participativa, en los aciagos días de la conspiración manifiesta, una vez más estamos preparados para ocupar nuestra posición de vanguardia comunicacional en esta hora decisiva, de definiciones y de acciones en defensa de la Patria venezolana.

A organizar la Asamblea Nacional de los Medios Alternativos y Comunitarios

Entendiendo la importancia que tiene la vertiente comunicacional para la consolidación del proceso bolivariano revolucionario en su avance hacia la constitución de la sociedad socialista del siglo XXI. El Encuentro Nacional de los Medios Alternativos y Comunitarios (MAC) se pronuncio por la convocatoria de una Gran Asamblea Nacional de la Comunicación Alternativa a ser realizada en el primer trimestre del próximo año. A tal efecto se aprobó la conformación de una comisión organizadora constituida, en principio, por los compatriotas que integran el Comando Nacional de Medios Alternativos y Comunitarios (MAC) a la cual, naturalmente, pueden incorporarse todos los compatriotas ganados para fortalecer un proyecto de tanta significación. El desarrollo de la comunicación alternativa en aras del afloramiento de la sociedad de la comunicación sólo podrá ser el resultado directo de un inmenso esfuerzo colectivo.

¡POR 10 MILLONES DE VOCES Y DE CONCIENCIAS!
¡DEMOCRATICEMOS LA COMUNICACIÓN!
¡A IMPULSAR LA MISIÓN COMUNICACIÓN!
¡AL GOLPISMO MEDIÁTICO EXPROPIACIÓN REVOLUCIONARIA!
¡EL 3-D CHÁVEZ PRESIDENTE!!!!

Los MAC que suscribimos la presente declaración política:

Impresos: …Y Ahora, El Peatón, La Voz del Valle, Fuerza Punto 4, Kikiriki, Impacto, El Tiempo de Caricuao, Caracola, El Progreso, Es Con Ud. la Comunidad, Noticias de Mujeres, Marea Roja, La Réplica, Los Vencedores, Docencia Participativa, Tartufo, Reporteros, El Noticiero Socialista, Sic/Fusil, Voz Parroquial, Chacao 2000, Voz Socialista, Movimiento Estudiantil UNESR (Bqto), La Vega Dice, Bloque Venezolano de Prensa Alternativa (BVPA), Bloque Bolivariano de Medios Alternativos y Comunitarios (BBMAC).

Radiales: Un Nuevo Día, Zamora Libre, Radio Manantial, Junquiteña, Senderos de Antímano 88.5 FM, Elevación Bolivariana, Turismo 92.5 FM, Alerta Comunitaria, Arte 91.5 F.M, Libertad, Brión Libre 101.1F.M, La Chispa del Barrio, Turpial, Reina 93.3 F.M, Ecos del Orinoco, Urdaneta Stereo 95.1, Mileniunm 91.3 FM, La Voz del Salvador 100.1, Luz Para Todos, Armonía Stereo 89.5, Samide Stereo 101.9, La Voz del Monte 103.5, Juventud. Libre, Comunero SigloXXI, Social de Araira, Comunidad De Coro 99.9, Red Venezolana de Medios Comunitarios.

T.V.: Galopando T.V., Coro T.V. canal 68 UHF, Mario Briceño Iragorri. Televisora Comunitaria.

Digital: Aporrea.org, Mardefondodigital.org.ve, Elpeaton.org.ve.

Productores Independientes: Somos AmbienTv, Pro-Lidice, América Insurgente, Red de Comunicación Popular.

(Siguen firmas de adherentes…)

1 comentario:

Anónimo dijo...

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Christian, iwspo.net