martes, 22 de abril de 2014

EL VERDADERO ROSTRO DEL CAPITALISMO

Ventiún millones de personas son víctimas del trabajo forzado


La explotación del hombre por el hombre, base del antiguo sistema esclavista de producción, no desapareció con el advenimiento de otros sistemas productivos que lo sucedieron, como el feudalismo primero y el capitalismo después.

Esta aberración se manifiesta en el capitalismo a través de la apropiación, por parte del patrono, del plus-valor generado por el trabajador, que va directo a engrosar su capital.

Otras formas de explotación en el mundo capitalista de hoy son: el trabajo forzado (trabajo en contra de la voluntad de quien lo ejerce); la servidumbre, el trabajo infantil y el tráfico o trata de seres humanos para su explotación sexual o laboral.

Las más recientes cifras de la Organización Internacional del Trabajo revelan que hoy más de 21 millones de personas son víctimas del trabajo forzado.

De ese total, 11,4 millones de mujeres y niñas y 9,5 millones de hombres y niños, alrededor de 19 millones (90%) son explotadas por individuos o empresas privadas y más de 2 millones (10%) realizan trabajo forzoso impuesto por el Estado, por ejemplo en las cárceles, o trabajando para ejércitos nacionales o fuerzas armadas rebeldes.

De aquellos que son oprimidos por individuos o empresas privadas 4,5 millones son víctimas de explotación sexual.
El trabajo doméstico, la agricultura, la construcción, la manufactura, y el entretenimiento, son los oficios más requeridos, mientras que los trabajadores migrantes y los pueblos indígenas son especialmente vulnerables al trabajo forzado.

Esta dinámica inherente al capitalismo de convertir a personas en mercancía, genera un negocio creciente de miles de millones de dolares alrededor del mundo, parte del verdadero rostro del sistema capitalista.