jueves, 6 de octubre de 2016

Festival de Teatro Los Teques 2016: Una oportunidad para el Teatro Obrero

Prowy Jimpar. Especial para TP

Es cierto que mucho se ha contado en la historia teatral sobre el movimiento obrero organizado desde y su quehacer cultural, pero también es cierto que este movimiento ha sido duramente ninguneado por la todavía campante cultura burguesa. El Festival de Teatro Los Teques patrocinado por la Alcaldía del Municipio Bolivariano de Guaicaipuro, tiene ya para este año su tercera edición. Se dice de él, es el segundo más grande de Venezuela, después del Festival de Caracas por la cantidad de agrupaciones participantes.


El 2016 se nos presenta este Festival de Teatro Los Teques con dos nuevas modalidades importantes para su desarrollo, la primera es que está siendo organizado por las diferentes agrupaciones que hacen vida en Los Teques, las cuales; proponen logos y lemas, resuelven problemas, arman programación y discuten presupuestos con la más amplia participación, y la segunda modalidad es el Micro Teatro Comunitario Obrero.

La temática de esta propuesta debe surgir de las comunidades y centros laborales involucrados, que son atendidos por los directores teatrales en la búsqueda de una vinculación política cultural necesaria para visibilizar el arte más allá de las salas de espectáculos o escenarios convencionales. Entonces el obrero vuelve a las tablas gracias a esta significativa iniciativa.

Se realizarán montajes de entre 15 y 20 minutos de duración, con temas de actualidad o de historia laboral que serán estrenadas en el “Bulevar Teatro” (espacio en recuperación adyacente al Teatro Lamas, en la ciudad de Los Teques), donde seguramente la comunidad de Guaicaipuro podrá estrechar lazos de solidaridad y acción cultural con trabajadores y trabajadoras que en su esfuerzo de hacer la Revolución Cultural, utilizarán el teatro como una herramienta más para fortalecerse y crecer.

Desde la visión de quienes hacen vida en los escenarios para transformar la realidad es sumamente necesario que el teatro obrero retome el camino para mostrar la rebeldía con la que se organiza el movimiento obrero, que se invisibiliza en los centros de trabajo y en donde en la gran mayoría de los casos, no hay espacio para la Cultura.

Puede ser que nos pregunten ¿Por qué el teatro obrero?, pues bien, en la obra teatral de Alberto Blest “El Jefe de la Familia”, se nos da una muestra para responder: En una escena, Juan, el criado de la casa, decía a su patrón: “Así es el mundo señor, para unos el descanso y para otros la agitación”, a lo que replicaba el patrón: “Oye Juan, desde la famosa sociedad de la igualdad, observo en tu conversación mucha tendencia al raciocinio y sobre todo a quejarse de la suerte”. Solo desde el guion bien pensado que toma casos esenciales de la vida de cualquier ser humano sometido a las exigencias del capitalismo, solo desde la actuación realizada por los propios protagonistas que sufren estas exigencias, los trabajadores y trabajadoras, se puede mostrar, enseñar, y claro está, organizar a la clase explotada, ciertamente allí reside la importancia del teatro obrero.

Solo faltaba el espacio para desarrollarlo, un festival con capacidad política para hacerlo y convertirlo, por demás, en una plataforma para profundizar, investigar, registrar y sistematizar cuanto se ha hecho y se hace por parte de los trabajadores y trabajadoras en sus distintas organizaciones. Es tarea impostergable para lograr metas que nos lleven a entender un mundo donde todos y todas seamos arte y parte. Esperamos sea así. ¡Viva el Teatro Obrero!.

Publicado en: http://issuu.com/tribuna_popular/docs/tp_2968

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